Salmos 34:10 “Los ricos se vuelven pobres, y sufren hambre, pero a los que buscan al Señor nunca les faltará ningún bien”.

Normalmente una persona rica en motivación y bienes, es pobre en relaciones humanas y espirituales, y viceversa.

Decidí que Dios sea el centro de tu vida, aplicá principios espirituales, para que nada falte en tu casa. Abrí tu corazón para ser de bendición e influencia a todos los que te rodean.

Orá así: Padre Dios, necesito profundizar mi relación con Vos, para aprender a guiar a mi familia, a prosperar económicamente, a ser de bendición para todos. En el Nombre de Jesus, amén.
¡Bendecido Sábado!