Nuestro hermano Cesar Prieto, junto a su familia, contó su testimonio: En el mes de febrero ellos hicieron un viaje misionero de corto plazo, un plan de Dios que venía de hace años, pero Él lo cumplió en este tiempo.
La familia Prieto llegó al Amazonas, recorrieron los ríos y pudieron conocer dos etnias y distintas comunidades, bendiciendo vidas con la medicina y llevando la palabra de Dios a ese lugar donde no había sido escuchada antes.
En medio de este viaje, toda la tripulación se enfermó de un fuerte virus, pero nuevamente Dios, siendo fiel, con su gran amor y misericordia cubrió a sus hijos, siendo ellos los únicos que no fueron afectados por ese virus.
"Hoy queremos agradecer a todos nuestros hermanos por sus oraciones, su ofrenda y por estar siempre con nosotros".
"Al Señor no le importa la economía; lo que no pudimos hacer en 5 años, lo hicimos en este tiempo yendo a bendecir con las misiones".
Por la gracia de Dios, las semillas fueron plantadas; nos queda regarlas con constante oración.
Dios ha sido muy bueno y nos gozamos juntos en este tiempo.