Jeremías 35:13-14 “Vengan y aprendan una lección de cómo obedecerme: Los recabitas no beben vino hasta el día de hoy porque su antepasado Jonadab les dijo que no; pero Yo les hablé a ustedes una y otra vez y se negaron a obedecerme”.
El profeta ofreció a aquel pueblo un buen vino, pero ellos se negaron a beberlo, ni siquiera “aguado”, por una orden que su antepasado les había dado 200 años antes.
Dios aprovechó la ocasión para recordarles que también era necesario obedecerlo a Él, sin “rebajar” sus mandamientos, porque es la única manera de que tu vida sea bendecida en la Tierra y eterna en los Cielos.
Ora así: Padre Dios, reconozco que he querido tapar mis errores y vivir una vida “aguachenta”. Recibo esta exhortación, decido vivir a tu manera y te pido perdón. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Domingo!