Me gusta abordar temas diferentes, asuntos de los que pocas veces hablamos en nuestras iglesias. El que quiero compartir hoy es uno de ellos. En muchos años de vida cristiana no recuerdo haber escuchado una sola predicación dedicada exclusivamente a este tema. Y siempre me quedó la misma pregunta: ¿por qué?. Hay cristianos que aman sinceramente al Señor. Son fieles a su iglesia, oran, leen la Biblia, sirven con alegría y desean agradarlo. Sin embargo, libran una guerra secreta que casi nadie conoce.