Salmos 27:1 El Señor es mi luz y mi salvación, entonces ¿por qué habría de temer? El Señor es mi fortaleza y me protege del peligro, entonces ¿por qué habría de temblar?
El rey David, autor de este salmo, con todo el poder del ejército que tenía, entendió que sus fuerzas no eran suficientes, que sus recursos eran limitados, y puso su gobierno al cuidado de Dios.

No permitas que el temor controle tu vida y te paralice. Busca a Dios quien ilumina tu camino, te salva de todo peligro, te fortalece para enfrentar cada batalla.
Ora así: Padre Dios, creo y declaro que eres mi Salvador, mi Protector, quien me fortalece. Renuncio a todo temor porque en ti confío. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Sábado!