Salmos 142:7 “Saca mi alma de la prisión para que alabe tu nombre. Los justos me rodearán porque me colmarás de bien”.

El rey David se sentía preso espiritualmente y clamaba a Dios por libertad.

Pecados, vicios, amargura, depresión, deudas, pobreza, desocupación, enfermedades, atormentan y pueden quitar la libertad.

Hacé como el rey David, pedíle a Dios que te saque de esas prisiones, rodeáte de gente justa, y el Señor te colmará de bien.

Orá así: Padre Dios, yo también necesito salir de prisiones espirituales. ¡Líbrame! ¡Llena mi casa de bien! Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido miércoles!