Hoy puedes rescatar a alguien que quizás hoy ya agotó su aliento y sus fuerzas

Dios habla por sueños. Corrige, fortalece, da indicaciones... y es una de mis maneras preferidas de ser ministrada. Cuando me levanto siempre le digo: "Señor, ¿ese sueño fue tuyo? ¿Qué quisiste decirme?". Y hoy quiero abrir mi corazón y contarte un sueño que ayudará a muchos que hoy están cansados, que sienten que les faltan las fuerzas y que se sienten en soledad.

 

Apenas me levanté de madrugada comencé a orar y le pregunté al Señor qué significaba. Rápidamente me hizo buscar una fotografía. Esta fotografía que ven aquí. Aquel día tuve que detenerme 3 veces con mi bici, cansada, dolorida y a punto de desmayarme. Personas pasaban a mi lado en bici y nadie lo notó. Pero yo sabía perfectamente lo que sentía ese día aunque nadie lo notara.
En el sueño, yo estaba nadando sola en una piscina. A mi alrededor había otra piscina llena de gente nadando. De pronto, entre tanta gente, empezaron a gritar: "¡Se ahogó, se ahogó!". Yo observaba a lo lejos. Un grupo de unos 10 policías rodeó un lugar específico para que no vieran a aquella joven muerta.
Yo me levanté de mi lugar y pasé por al lado, no quise mirar y con miedo pasé rápido. Todo era un alboroto, la gente gritaba por lo ocurrido. Pero de repente el escenario cambió: ¡la chica era yo!
Yo estaba al costado de la piscina, caminando, y empecé a vivir lo que ella vivió antes de su muerte. Sentía mucho dolor, mareo, sentía que las fuerzas se me acababan y que caería al agua. ¡La piscina estaba llena de personas mirándome, pero nadie hacía nada! Y caí. Caí en la piscina, nadie me vio, me ahogué y morí. Esa chica había sido vista por muchos, pero nadie la ayudó. Muchos la rodearon solo para cubrir su cuerpo, pero ya era tarde. Solo era un cuerpo muerto.
Y el Señor me habló y me dijo: "Luciana, cada uno está tan afanado con su vida, con sus propios procesos, que se han olvidado del resto. Y están los otros, que llevan batallas en silencio y eso los termina matando. A unos y a los otros yo los veo".
Me dijo: "Mira esa foto". La miré. Y me dijo: "¿Alguien se acercó a preguntarte si necesitabas ayuda?". Le dije: "No, Señor". "Fingiste bien que nada pasaba, pero sentías que no podías más. Todo seguía normal a tu alrededor. Pero si te hubieras desmayado, ¿qué crees que hubiera pasado?" Le dije: "Me imagino que hubieran venido a ayudarme". Y me dijo: "Sí, porque hay batallas que mis hijos llevan en silencio. No hablan, no dicen nada, pero eso los termina matando, alejando. Y cuando pasa eso, muchos se juntan para decir: ¿qué le pasó? ¿por qué tomó esa decisión?¿ Por qué se apartó? Pero es que nadie se preocupó por lo que cargaba, nadie le dio un abrazo, una palabra de aliento. Son invisibles, pero necesitan ser visibles para ser fortalecidos".
 
Por eso, si lees este post no es casualidad. Envía un mensaje. Levanta las manos de tus hermanos. No sabes lo que cargan en silencio. Hazles saber que no están solos, que hay esperanza en Jesús, que el es la fuente, que aunque pasen procesos en algún momento terminarán. Que el cansancio es real, pero que en Dios encontrarán el refugio que necesitan y las fuerzas necesarias para seguir. Que es válido estar cansados, somos de carne y hueso, y que descansar es necesario.
Hoy puedes llegar a alguien que está siendo ignorado. No esperemos a que pase como a la joven del sueño. Hoy puedes rescatar a alguien que quizás hoy ya agotó su aliento y sus fuerzas. No esperemos el amontonamiento alrededor de un cuerpo que ya murió, y hablo espiritualmente, porque cuando eso ocurre todos están ahí rodeando y preguntando qué le pasó, pero en el proceso nadie estuvo.
Hoy es un buen día para decirle: "Aunque hoy estés cansado, siéntate, descansa, fortalécete en el Señor y todo estará bien". Hoy es un buen día para abrazar a alguien y para reflejar el amor y el cuidado de Dios.
Medita en estos versículos y ponlos por obra :
Gálatas 6:2 - "Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo."
1 Tesalonicenses 5:14 - "Alienten a los desanimados, ayuden a los débiles, sean pacientes con todos."
Mateo 11:28 - "Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso."
 
Publicación de LA Evangelista DE Cristo

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