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El cuadernito y la fidelidad a Dios venció

Los periodistas para subsistir tenemos pautas publicitarias de distintas entidades, que respaldan los que publicamos y financian el pago de los trabajadores, equipos, mantenimiento y la vida de quienes hacen el trabajo día a día.

 Personalmente, hace muchos años llevo un control estricto de todo lo que cobro, y para cuando voy a la iglesia, sumo y aparto lo que es para Dios y a pesar de ciertas situaciones familiares, doy mi diezmo regularmente.

Aunque he pasado momentos de escacez, Dios nunca se apartó de nuestra casa, su provisión alcanzó y sobrepasó siempre.

El 18 de noviembre consulté con la jefa de prensa de una entidad importantísima por que el último pago registrado, que era del 1 de agosto, si había pasado algo, porque faltaban pagar cinco facturas. Ella me respondió que tal vez sacaron cheque y que me respondería la semana próxima. Finalmente, en la semana pagaron dos facturas atrasadas. Ella me había dicho que quedaba sólo una impaga.

Este año, el 7 de febrero, le consulté nuevamente, porque según mi registro de diezmos (ella me entendió porque es cristiana), faltaban pagar tres facturas. Ella había dicho solo una.

Revisaron, la Dirección de Economía envió con su secretario un PDF inentendible, con muchos números y fechas, pero ellos no sabían que tengo algún conocimiento del secundario de Contabilidad Inversa, entonces, bajé el PDF a word y controlé, había 6 pagos realizados, decía débito 6 veces. 

Faltaban, como yo dije, tres facturas impagas, a mi criterio. Siempre les aclaré que podía faltar en algún registro mío.

Mensajes de ida y vuelta y luego de algunos días me dijeron: pasame las facturas tal y tal, busco y le envío. Pagaron esas dos.

Pero como buena administradora, comencé a reclamar la que faltaba. Me dijeron: en enero pagaron, fijate: si, son del año antepasado. Las del año pasado, (el importe cambia) son ocho. Falta una. Como yo había dicho, según mi registro de diezmo, que faltaba tres.

Me pidieron que envíe todas las facturas mes a mes: buscar en el mail es desgastante, pero lo hice, envié todas las facturas. 

El lunes me dijeron "la factura 4-148 no está cargada, por ende no está pagada" y ordenaron que facture de nuevo.

Me enojé y les dije: el error no es mío y seguí como una hormiguita, cuaderno en mano, cada factura y siempre tuve razón. Era mi cuadernito contra una Secretaría de Economía con contadores, secretarios, empleados, y todo un andamiaje.

Lo bueno es que mi cuadernito no se equivocó, ellos sí, y lo reconocían.

Mi esposo me dijo: ofrecéles facturar el importe de este año por febrero (triplica y más, la factura del año pasado y febrero nunca se factura, porque se hace de marzo a diciembre y cierran ejercicio). Por eso, me pedían que facture de nuevo y para evitar la sanción que se imponía para el empleado que no hubiera cargado la factura reclamada.

Facturé febrero por tres veces más de lo que era la factura que no cargaron ellos, Dios respaldó mi fidelidad. Ya fue enviada.

La palabra de Dios dice:  "Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos".

El plus es que: de marzo a diciembre, facturaré casi cuatro veces lo que facturaba el año pasado... 

¿Compramos un cuadernito?

De la redacción de Encendidos por el Espíritu

 

 

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