×

Advertencia

JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 43

Luly no podía ser mamá, hoy tiene tres hijos

Luly (Ana María Codina) es una hermana de fe. Ella quería ser mamá y adoptó un niño que tenía un mal pronóstico de salud, emitido por el Hospital Garraham, pero luego de venir a una reunión del Centro Cristiano de Avivamiento, Bautista comenzó a caminar. No obstante ello, ella persistía en su oración para acunar en su vientre a un niño. Después de 20 años de espera, ¡la hermana pudo tener su primer bebé!. Pero allí, una lucha más grande comenzaría.

A su bebé le diagnosticaron cáncer.

Pero, luego de un año de tratamiento y de oraciones incesantes de los papás y los pastores Acosta, ¡su bebé (Ana) se encuentra plena y totalmente curada! para Gloria de Dios.

Ella también había pactado que si salía de la situación, arreglarían su pareja ante Dios. Luego, junto a su esposo, tomaron la decisión de unirse en Santo Matrimonio, quien también ahora la acompaña con alegría a los servicios.

 

Pero la maravillosa obra de Dios no terminó alli.

En el primer servicio del año, ella sintió la necesidad de pedir al Señor por otro bebé. Al descender de la plataforma, la pastora Susana Acosta, sin saberlo, tocó y ministró su vientre, y ese mismo mes quedó embarazada ya de su segunda hija! (Ana Julieta).

El embarazo no venia fácil. Médicos vaticinaban una criatura con problemas de bajo peso, síndrome de Down, y otras patologías, que afectarian tanto al bebé, como a la mamá.

Ellos fueron a la iglesia, los pastores intercedieron ante el Señor y cancelaron todo diagnóstico contrario. El matrimonio la vino a presentar y consagrar al Espíritu Santo a su segunda pequeña. ¡TOTALMENTE SANA! Sin problemas, ¡nacida con un excelente peso y libre! 

 

Tan grande es su milagro y el amor que se vive en su familia, que en el momento de la consagración, su padre dijo: "de no poder tener hijos, hoy tenemos tres, mi casa parece un jardín de infantes. Pastor, por favor ¡ore para que no tengamos más hijos!" lo que causó una carcajada generalizada en el pastor Robert Acosta y la congregación.

Ese es el Dios ¡al que adoramos y servimos! ¡Al Dios de lo imposible! Pues ¡su Reino ha llegado! ¡¡Aleluya!!.

Suscríbete a nuestro boletín de novedades

Te vamos a comunicar lo más destacado.
Solo una vez por semana te enviaremos notas seleccionadas de nuestra web.