Cuando Dios usa lo que otros despreciaron…

David era solo un pastor de ovejas. Ni su propia familia lo consideró importante. Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son estos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí.(1 Samuel 16:11)

 

Los discípulos eran pescadores comunes. Sin estudios, sin prestigio. Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús. (Hechos 4:13)
 
La piedra que los constructores rechazaron… terminó siendo la principal. La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido a ser cabeza del ángulo. (Salmo 118:22)
 
La Biblia no es un libro donde Dios siempre escoge lo más impresionante.
Es un libro donde muchas veces escoge lo que otros ignoraron.
Lo pequeño. Lo olvidado. Lo que nadie esperaba.
 
Hace un tiempo alguien me dijo que no llegaría muy lejos. Que había personas más capaces, más preparadas, más indicadas. Y por un momento casi lo creí.
Pero con el tiempo entendí algo: Dios no ve como ve la gente.
La gente mira apariencia. Dios mira corazón. 
 
Si alguna vez te hicieron sentir pequeño… si alguien te descartó, te subestimó o no creyó en ti… recuerda esto:
A veces Dios escoge precisamente aquello que el mundo rechazó.
 
Porque cuando Él levanta a alguien… queda claro que no fue por fama, ni por talento humano… fue por Su gracia.
Y lo que hoy parece insignificante en manos de Dios puede cambiarlo todo.
Fuente: Generación Escogida

Suscríbete a nuestro boletín de novedades

Te vamos a comunicar lo más destacado.
Solo una vez por semana te enviaremos notas seleccionadas de nuestra web.