Cuando Jesús dijo "pon la otra mejilla", no te estaba pidiendo que fueras cobarde

La religión tradicional ha usado este texto para crear cristianos pasivos. Nos han enseñado que ser como Jesús significa ser un "saco de boxeo", que debes dejar que abusen de ti y callar la boca. ¡Pero esto es un error gravísimo de contexto histórico! ¡Jesús no estaba enseñando pasividad, estaba enseñando rebelión pacífica! En Mateo 5:39, Jesús da una de sus enseñanzas más polémicas: "A cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra".

 

El código: la mano derecha y el golpe del esclavo

Fíjate en la anatomía del texto: Jesús especifica la mejilla DERECHA. En el mundo antiguo, la mano izquierda solo se usaba para tareas impuras; golpear con la izquierda estaba penado por la ley. Si alguien (usando su mano derecha) te golpeaba en tu mejilla derecha, la única forma física de hacerlo era dándote UNA BOFETADA CON EL REVÉS DE LA MANO.

En la ley romana y judía, un golpe con el revés de la mano no era para lastimar; era el golpe de la humillación. Era la forma en que un amo golpeaba a un esclavo, o un romano a un judío. Significaba: "Tú eres inferior a mí, eres basura".

Pero, ¿qué pasaba si el esclavo giraba la cabeza y presentaba la mejilla izquierda? ¡Físicamente es imposible golpear la mejilla izquierda con el revés de la mano derecha! Para volver a pegarte, el agresor estaba obligado a usar el puño cerrado o la palma abierta. Y en el siglo I, ¡el puño o la palma abierta solo se usaban para pelear contra UN IGUAL!

Jesús les estaba diciendo: "No devuelvan el golpe, pero no se humillen. Giren la cara y oblíguenlos a tratarlos como iguales. Díganles en silencio: 'Me puedes volver a pegar, pero te niego el derecho a tratarme como a un esclavo'".

Un mensaje para ti

Estás permitiendo que la gente te humille porque crees que "aguantar el abuso" te hace más espiritual. Soportas maltratos en tu trabajo o en relaciones tóxicas bajando la cabeza, pensando que Dios premia tu silencio cobarde.

¡Recupera tu dignidad hoy! Ser pacífico no significa perder tu valor. El Maestro no te llamó a ser la alfombra de nadie. Cuando alguien intente darte un "golpe de revés" (un insulto, un desprecio o una humillación para hacerte sentir inferior), no necesitas gritar ni devolver el insulto. Tu mayor victoria es mantener tu postura, mirarlos a los ojos y "girar la mejilla" con una integridad tan feroz que los obligues a respetarte. ¡El cielo te diseñó para ser tratado como realeza, no como esclavo!

Publicación de Reflexiones cristianas

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