No todas las batallas se ganan luchando, se ganan confiando

A veces pensamos que si no hacemos algo, la batalla está perdida. Y me quedo pensando…¿Y si hay peleas que Dios ya está librando mientras nosotros ni siquiera lo vemos?

 

La Biblia cuenta que una noche Jerusalén estaba rodeada. El ejército de Asiria era inmenso. Humanamente… no había esperanza.
Dentro de la ciudad solo quedaba una cosa por hacer: orar.
Y eso fue exactamente lo que hicieron.
 
Esa noche el pueblo se fue a descansar con una incertidumbre enorme.
Pero mientras ellos dormían… algo estaba pasando fuera de sus ojos.
La Escritura dice: “Y aquella misma noche salió el ángel del Señor, y mató en el campamento de los asirios a ciento ochenta y cinco mil.” — 2 Reyes 19:35
No hubo batalla. No hubo estrategia humana. Solo una intervención de Dios.
 
Cuando amaneció, el ejército que parecía invencible… ya estaba derrotado.
Y me recuerda algo poderoso: no todas las batallas se ganan luchando más fuerte.
Algunas se ganan confiando más profundo.
 
Porque mientras nosotros pensamos que todo está en pausa… Dios puede estar peleando por nosotros en silencio. ?
“El ángel del Señor acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.” — Salmos 34:7
 
Fuente: Generación Escogida

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