Lo más difícil no es el no, es el espera

Dicen que lo más difícil no es el “no”… es el “espera”. Esperar cuando todos avanzan. Esperar cuando oras y no ves cambios. Esperar cuando prometieron algo y aún no sucede.

 

Hubo una temporada en mi vida donde todo estaba en pausa. Oraba por una oportunidad que necesitaba con urgencia. Pasaron semanas… luego meses… y nada.
Empecé a pensar que Dios se había olvidado.
 
Un día, frustrado, dije: “Si no es para mí, solo dime… pero no me dejes así.” Esa noche no recibí lo que pedía. Pero recibí paz. Una paz extraña, firme. Sentí en mi corazón: “Te estoy preparando, no ignorando.”
 
Decidí dejar de quejarme y empezar a crecer en el proceso. Trabajé en mí. Cambié hábitos. Maduré en áreas donde antes era impulsivo.
 
Meses después, la puerta se abrió. Y entendí algo que me impactó: Si hubiera llegado cuando yo quería… lo habría perdido.
 
La espera no era abandono. Era formación. Hoy cuando algo tarda, ya no lo veo como castigo. Lo veo como construcción.
 
Porque aprendí que mientras tú esperas… Dios trabaja en lo que viene y en quien tú necesitas ser para sostenerlo.
 
Fuente: Generación Escogida

Suscríbete a nuestro boletín de novedades

Te vamos a comunicar lo más destacado.
Solo una vez por semana te enviaremos notas seleccionadas de nuestra web.