Dios ha sido fiel

Lamentaciones, escrito en un tiempo de gran sufrimiento para Israel, está lleno de lamentos, pero en medio de la oscuridad brilla una verdad: Dios sigue siendo fiel. Jeremías, el autor, reconoce que aunque el pueblo enfrenta dificultades debido a sus propias fallas, la fidelidad y la misericordia de Dios permanecen intactas.
 
 
Incluso en la oscuridad, Dios sigue obrando. A veces, nuestras pruebas son oportunidades para experimentar su cuidado más profundamente. La fidelidad de Dios no depende de nuestra fidelidad. Aunque Israel había fallado, Dios no los abandonó. Lo mismo ocurre con nosotros. ¿Hay alguna situación difícil en la que hayas visto la mano de Dios sosteniéndote?
 
“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad” (Lamentaciones 3:22-23).
 
Este pasaje destaca algo extraordinario: la misericordia de Dios es contínua y renovadora.
 
Jeremías no dice que la fidelidad de Dios es ocasional, sino que se renueva cada día, como el amanecer. Cada día es una oportunidad para experimentar su gracia, independientemente de nuestros errores del pasado. Así como Dios proveyó el maná diario al pueblo de Israel en el desierto (Éxodo 16:4), Él nos da exactamente lo que necesitamos hoy, ni más ni menos. ¿Cómo puedes ser más consciente de las nuevas misericordias de Dios en tu vida diaria?
 
Es fácil olvidar la bondad de Dios cuando estamos atrapados en el presente. Pero al mirar hacia atrás, podemos encontrar muchas razones para confiar en Él. A veces, su fidelidad se manifiesta en oportunidades que llegaron en el momento preciso o en caminos cerrados que luego entendimos. Desde lo más pequeño (un encuentro, una palabra de aliento) hasta lo más grande (salud, familia, milagros), todo apunta a su cuidado constante.
 
Aunque algunas oraciones no hayan sido respondidas como esperábamos, Dios nos fortaleció para atravesarlas. La fidelidad pasada de Dios no solo nos llena de gratitud, sino que también nos da confianza para el futuro.
 
Jeremías, en medio de su dolor, puede declarar: “Grande es tu fidelidad”, porque sabía que el carácter de Dios no cambia. Dios no ha terminado su obra en ti, Filipenses 1:6 dice que Él completará lo que comenzó.
 
Cada promesa en su Palabra es un recordatorio de que Él es digno de confianza.
 
La fidelidad de Dios es el fundamento sobre el cual podemos construir nuestra fe. Al mirar hacia atrás, recordamos que Él ha estado con nosotros en todo momento. Al mirar hacia adelante, sabemos que su fidelidad no fallará. Jeremías nos invita a sostenernos en esta verdad, porque en ella encontramos paz y esperanza.
CENTRO CRISTIANO PUERTA ABIERTA
Sáenz Peña - Chaco

Suscríbete a nuestro boletín de novedades

Te vamos a comunicar lo más destacado.
Solo una vez por semana te enviaremos notas seleccionadas de nuestra web.