Ella es Carla Chuiman se autodefine como "Coach del alma y espiritu" y relata que "un mes antes de que ocurriera este momento, mi hermano tuvo un sueño. Soñó que yo conocería a Dante Gebel. Me lo contó y le respondí: “Imposible.”
Dante es una de las voces más influyentes del mundo espiritual. Ha tocado el alma de millones y llena estadios en todo el mundo. Para mí, conocerlo era completamente inalcanzable.
Ese mismo mes intenté hacer un post recomendándolo, pero no salió. Lo dejé, sin saber que Dios ya lo había escrito de otra manera.
Un día estaba muy triste. Había terminado una relación. Entre lágrimas, le dije a Dios: “Estoy cansada. Quiero detenerme. Quiero renunciar por un momento.” Ese día publiqué una historia recomendando seguir a Dante. Y ocurrió algo imposible: él la reposteo. No podía creerlo.
Le escribí. Me pidió mi WhatsApp y me envió un audio. Sentí que el cielo me estaba respondiendo.
Al día siguiente me llamaron para alquilar mi departamento para un comercial. Recibí un dinero inesperado. Ese fue el puente. Con ese dinero viajé a California. Fui al River Arena sin entender cómo Dios había abierto ese camino.
Al entrar, le dije a Jesús: “Yo había renunciado. Estaba cansada. Pero si logro tomarme una foto con Dante, sabré que eres Tú quien me trajo.”
Me sentaron en la tercera fila. Y de pronto, Dante dijo mi nombre.
Subí al escenario. Conté mi historia. Y ocurrió lo imposible. Me tomé la foto que le había pedido a Jesús como señal.