La Escritura declara en Números 23:23: «Porque contra Jacob no hay agüero, ni adivinación contra Israel». Y Gálatas 3:13 revela algo todavía más poderoso: Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición. ¡No puedes vivir como esclavo de aquello sobre lo que Cristo ya manifestó su victoria!
No necesitas descubrir quién habló contra ti. No necesitas perseguir sospechosos, vivir buscando enemigos ni alimentar el miedo. Necesitas afirmar tu corazón en Aquel que venció en la cruz.
¡El enemigo quiere que temas a lo que Cristo ya venció!
Y escucha esto: no conviertas cada dificultad en una brujería, ni cada puerta cerrada en una maldición. Tu fe no está fundamentada en lo que otros puedan hacer, sino en lo que Jesucristo ya hizo.

Hoy levántate, renuncia al temor, perdona a quienes te hirieron y afirma tu identidad en Cristo. ¡Ninguna palabra humana tiene la última palabra sobre una vida rendida a Jesús!
Si hoy decides dejar de vivir bajo el miedo y caminar bajo la autoridad de Cristo, cree que: ¡Cristo te redimió y en su nombre camino en libertad!
Publicación de Ivan Sariego


