Hay una frase que he escuchado cientos de veces dentro y fuera de la iglesia: "Yo soy así... al que le guste, bien; y al que no también." Generalmente se pronuncia con orgullo, como si fuera una virtud. Pero, pensándolo bien, muchas veces es una forma elegante de decir: "No pienso cambiar. Los demás tendrán que aceptarme como soy."