Camina, porque crees que Dios te abrirá paso

El río estaba delante de ellos, profundo, imposible, levantando sus aguas como una muralla de temor. Pero cuando Dios da una promesa, ni las corrientes más fuertes pueden detener el camino de Su pueblo. “Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán… hasta que todo el pueblo acabó de pasar el Jordán.” Josué 3:17

 

 
Los sacerdotes avanzaron primero, cargando el arca, llevando sobre sus hombros la señal de la presencia de Dios. No caminaron porque el agua ya estaba abierta; caminaron porque creyeron que Dios abriría paso al obedecer.
 
Y allí, donde antes había obstáculo, Dios hizo camino. El Jordán se detuvo, la tierra apareció, y el pueblo comenzó a pasar con asombro, mirando cómo la fe convertía lo imposible en testimonio.
 
Cada paso sobre aquella tierra seca era una declaración: Dios no abandona en la orilla, Dios no promete para dejar a mitad del camino, Dios no guía hacia un río sin tener poder para abrirlo.
 
Quizás hoy también estés frente a algo que parece cerrado. Pero recuerda: el mismo Dios que abrió paso en el Jordán sigue abriendo caminos donde no los hay, sigue sosteniendo a los que confían y sigue haciendo milagros en medio de la obediencia. Camina con fe. Lo que para ti parece imposible, para Dios puede ser el lugar exacto donde Su gloria se revela de nuevo. Porque cuando Dios va delante, las aguas se detienen y Su pueblo pasa.
 
Publicación de RICHARD MARTINEZ

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