Reina: tu corona viene después de tu consagración

¡Dios está levantando a las Ester de esta generación! Tu corona viene después de tu consagración! "¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?" — Ester 4:14

 

Mujer de Dios, escucha esta palabra: Hay una poderosa unción de Ester siendo derramada sobre mujeres que han permanecido fieles en los lugares secretos.
No sobre las que buscan reconocimiento. No sobre las que persiguen aplausos. Sino sobre aquellas que eligieron la presencia de Dios por encima de la aprobación de los hombres.
 
Mujeres que levantaron altares cuando nadie las observaba. Mujeres que ayunaron cuando nadie conocía su sacrificio. Mujeres que derramaron lágrimas en oración cuando nadie escuchaba sus clamores. Mujeres que protegieron su santidad cuando el mundo les pidió que comprometieran sus convicciones.
El cielo ha visto cada acto de obediencia. Cada oración silenciosa. Cada batalla librada en secreto. Cada renuncia hecha por amor a Dios. Y ahora, el mismo Dios que te preparó en el anonimato está comenzando a posicionarte para Su propósito.
 
Como Ester, no fuiste creada para adornar un lugar. Fuiste llamada para transformar destinos. Fuiste escogida para influenciar generaciones. Fuiste preparada para hablar cuando otros callan y permanecer firme cuando otros retroceden.
El Señor dice: "Porque me buscaste cuando nadie te veía, yo te honraré delante de muchos. Porque construiste un altar de consagración, pondré sobre ti favor, gracia y autoridad para cumplir mi propósito."
 
Esta es la hora en que: Las mujeres escondidas serán reveladas. Las mujeres consagradas recibirán nuevas responsabilidades. Las mujeres proféticas ocuparán posiciones estratégicas. Las mujeres de oración caminarán en una nueva dimensión de influencia. La generación de Ester no será conocida por su apariencia.
Será conocida por su intimidad con Dios.
No serán recordadas por una corona terrenal. Serán recordadas por el fuego que mantuvieron encendido en su altar.
Tu preparación no fue en vano. Tus lágrimas no fueron ignoradas. Tu obediencia no fue olvidada.
 
El Rey del cielo está llamando a sus hijas a levantarse para este tiempo. Tu altar te llevó hasta aquí. Tu fidelidad abrirá las próximas puertas. Y tu propósito apenas está comenzando. "Soy parte de la generación Esther y caminaré en el propósito que Dios preparó para mí."
 
 
Publicación de Maritza Sánchez Gómez

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