Isaías 54: 1 al 5: Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová. Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas. No temas, pues no serás confundida; y no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria. 5 Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado.
Primero prepárate y luego empieza a construir porque tendrás más de lo que has soñado en este año y lo que viste en otros, en tí será superado pero debes prepararte:
- Conserva lo que tienes: Este año de lo sobrenatural tiene un edicto del Cielo: que te prepares porque te extenderás. (Proverbios 24:27) “Antes de construir tu casa, haz tus planes y prepara los campos”. Cuida lo que tienes, tu negocio, tu familia, tu trabajo, tu relación con Dios. Prepárate haciendo lo que no hacías o haz las cosas que te llevaron a tener lo que hoy tienes. Ejemplo: si para conquistar a tu esposa le llevabas flores, vuelve a hacerlo, cuida tu familia.
- Cuida la palabra de Dios que has recibido. (Apocalipsis 3:11) Tu vida espiritual es la que ha dado a luz todo lo que tienes. Dios anuncia lo que ha de venir. Si tienes una palabra de Dios, los cielos pueden pasar, pero esa palabra no pasará. Cuando vengan las tormentas, uno debe aferrarse a la palabra que dio a luz a la bendición. Registra, anota lo que Dios te dijo porque todo comienza con una palabra. Corta las maldiciones y retén la palabra. El enemigo tratará de poner dudas en lo que Dios te dijo que viene para tu vida, pero no dejes que te roben la palabra. Aqui también es importante la bendición de los padres y eso se refleja en la pelea de Esaú y Jacob por la bendición de su padre. Jacob entendió la importancia de la bendición de un padre.
- Préndete del que te bendice. (Génesis 33:15) como Jacob se prendió del ángel, toda la noche luchó, se prendió de él hasta que el ángel lo bendijo. Así debemos prendernos de Dios.
- Limpiar tu corazón. (Salmos 24:4-5). Si Dios va a agrandar tu casa, ésta debe estar llena de la presencia de Dios. La falta de perdón detiene tantas bendiciones, por eso debemos decidir perdonar. Otro punto muy importante es consultar al Señor toda decisión que vamos a tomar, todas. Él nos dirá cómo y cuándo.
- Ponle propósito y compromiso. Debes prepararte en el propósito de para qué quieres lo que quieres (1 Samuel 1). Comienza a poner propósito a esa bendición, declara destino, haz un voto al Señor y Dios te dará lo que por años no has podido tener.
- Por último, prepárate para vivir lo sobrenatural de Dios. Lo sobrenatural de Dios viene con una visitación del Espíritu Santo. Te extenderás porque Dios levanta del polvo al pobre. "El Dios de lo sobrenatural es el que te sacará del polvo" finalizó el pastor.

Pastor Robert Acosta, Centro Cristiano de Avivamiento, Resistencia, Chaco, Argentina.