Callaste cuando tenías derecho a defenderte. Elegiste confiar cuando todo parecía injusto. Soportaste el silencio, la injusticia y la incomprensión… y Dios lo vio todo.
Porque el que confía en Él no necesita justificarse.Dios es juez justo y Él defiende la causa del que espera en silencio. (Isaías 30:18 · Salmos 37:5–6)
Prepárate, porque Dios va a hablar por vos, no con palabras, sino con hechos visibles.