El testimonio de María Elvira no salió en películas ni en noticieros nacionales, pero fue un milagro que transformó a toda una familia. En 2020, después de meses de presión económica, deudas acumuladas y la pérdida de su empleo, María cayó en una profunda depresión. Sonreía frente a sus hijos, pero en secreto lloraba cada noche. Sentía que había fallado como madre, como esposa y como hija.