La Escritura dice en Isaías 54:2-3 (RVR1960): «Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda». Estas palabras fueron dirigidas a Sion, presentada como una mujer que había experimentado desolación, vergüenza y esterilidad, pero a la que Dios le anunciaba restauración y un futuro lleno de esperanza. La imagen de una tienda era muy significativa para un pueblo acostumbrado a vivir en tiendas durante sus desplazamientos.