Guerrera, Dios vio tus lágrimas en secreto... ¡¡levántate, tu fe no ha muerto!!
Detalles
By Monica
Monica
¡Mujer de Dios, esta palabra es para ti! Dios escuchó aquella oración que hiciste con la voz quebrada, cuando ya no tenías fuerzas para seguir y solo pudiste decir: «Padre, ayúdame, porque no puedo más».
Él conoce tus noches difíciles, las heridas que escondes detrás de una sonrisa y esas batallas que nadie comprende. ¡Tu dolor no ha pasado inadvertido delante de Dios!
Cuando el miedo intente detenerte, recuerda quién camina contigo. Cuando las críticas quieran apagar tu luz, recuerda quién te dio valor. Cuando las fuerzas te falten, vuelve a la presencia de Aquel que sostiene tu vida.
No permitas que la opinión de quienes te juzgan pese más que la verdad de Dios. No eres lo que dijeron de ti, no eres tus heridas ni tus peores momentos. Tu identidad no depende de la aprobación de nadie: ¡tu valor no desaparece en medio de una prueba!
¡Guerrera, levanta tu cabeza! No tienes que fingir que nunca lloras para demostrar que tienes fe. Puedes llorar y seguir confiando; puedes sentirte cansada y volver a levantarte; puedes atravesar una tormenta sin perder la esperanza.
ISAÍAS 43:2 «Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti».
¡No olvides esta promesa! Dios no te dijo que jamás atravesarías aguas profundas; te aseguró Su presencia en medio de ellas.
Por eso, no permitas que esta temporada te robe la esperanza. Ora, fortalece tu corazón y avanza un día a la vez. Aunque todavía no veas todas las respuestas,
puedes seguir buscando a Dios con confianza.
¡La mujer que hoy llora también puede ser la mujer que mañana testifique de la fidelidad de Dios!
Guerrera, haz una esta declaración: ¡Mo camino dola, Dios está conmigo y mi fe sigue en pie!
Si tu alma necesita una palabra de esperanza, fortaleza y fe en Jesús, permanece cerca de esta familia y alimenta tu corazón con reflexiones que te recuerden las promesas del Señor.
Haz llegar esta palabra a una mujer que esté librando una batalla en silencio. Que hoy pueda recordar que su vida tiene valor, que merece amor y que no tiene que atravesar sus días difíciles sola.