El Salmo 55 es una oración de David en medio de una angustia profunda. No es solamente el lamento de alguien que enfrenta enemigos, sino el dolor de una persona que se siente herida por alguien en quien confiaba. Este salmo nos muestra que la Biblia no esconde las emociones humanas: presenta el miedo, la tristeza, la traición y el deseo de escapar, pero también nos enseña dónde llevar esas cargas.“Escucha, oh Dios, mi oración, y no te escondas de mi súplica.” — Salmos 55:1