Cuando lloras, Dios colecta pruebas para destruir a tus enemigos
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By Monica
Monica
¿SABÍAS QUE CUANDO LLORAS EN MEDIO DE LA PRUEBA, DIOS NO SE QUEDA MIRÁNDOTE CON LÁSTIMA, SINO QUE EJECUTA UN PROTOCOLO LEGAL DE RECOLECCIÓN DE EVIDENCIAS PARA DESTRUIR A TUS ENEMIGOS? EL MISTERIO DEL "NOD"....
En el Salmo 56:8, el rey David está siendo perseguido a muerte por sus enemigos, está exhausto, deprimido y a punto de colapsar. Y en su momento más oscuro, lanza una de las declaraciones más extrañas de la Biblia: "Mis huidas tú has contado; Pon mis lágrimas en tu redoma; ¿No están ellas en tu libro?".
La religión nos ha pintado a un Dios poético y sentimental que junta nuestras lagrimitas en una botellita de cristal para tenerlas de recuerdo en un museo celestial. ¡Esa es una caricatura débil! ¡Lo que David invoca aquí es un tribunal de justicia implacable!
EL CÓDIGO: EL "NOD" Y LA EVIDENCIA DEL JUICIO
La palabra hebrea para redoma es Nod. Era un odre, un recipiente de cuero grueso. En las culturas antiguas del Medio Oriente y Roma, existía algo llamado "lacrimatorio" (botellas de lágrimas). Cuando alguien sufría una gran injusticia o perdía a un ser querido, sus amigos recogían las lágrimas en un frasco. Ese frasco se presentaba frente al juez de la ciudad como evidencia física del dolor que el criminal había causado.
David le estaba diciendo a Dios: "¡Yo sé que no estás ignorando mi sufrimiento! Tú eres el Juez Supremo, y cada vez que el diablo, la traición o la enfermedad me hacen llorar, Tú estás recolectando el líquido en tu Nod. ¡Estás armando un expediente forense!".
Dios no desperdicia ni una sola lágrima tuya. Él las archiva meticulosamente en el tribunal del cielo, porque llegará el día en que destapará ese odre frente al infierno y dirá: "Por cada gota de dolor ilegal que le causaste a mi hijo, voy a derramar un océano de venganza y justicia sobre ti".
MENSAJE PARA TI
Estás llorando en secreto. El dolor de una traición, la pérdida de un familiar o la injusticia de un sistema te tienen destrozado. Sientes que estás llorando en vano, que a nadie le importa tu dolor y que el enemigo se salió con la suya, dejándote a ti con las deudas emocionales.
¡Tus lágrimas no caen al suelo, caen en el Nod del Altísimo! Deja de pensar que tu sufrimiento está pasando desapercibido. El Creador está recolectando la evidencia de cada ataque injusto que has recibido. No busques vengarte por tus propias manos ni te llenes de amargura. Mantén tu corazón limpio, porque el Juez del Universo está preparando el veredicto. Y cuando el cielo dicte sentencia a tu favor, la restitución será tan abrumadora que eclipsará todo el dolor que viviste en el pasado.