¿En qué momento comenzaste a conformarte?

No fue de un día para otro. Fue poco a poco. Cuando dejaste pasar una oportunidad. Cuando elegiste lo fácil en vez de lo correcto.

 

Cuando empezaste a decir “después” a lo que sabías que era importante. Y así, sin darte cuenta… te fuiste alejando de tu mejor versión.
 
No por falta de capacidad… sino por falta de decisión.
Lo incómodo es esto: Sabes lo que tienes que hacer… pero no lo estás haciendo.
 
Sabes qué te está frenando… pero no lo estás soltando.
Y mientras sigas negociando con tus excusas, tu vida no va a cambiar.
 
Nadie te está deteniendo ahora mismo… excepto tú.
 
Duele aceptarlo. Pero ahí empieza todo. Porque el día que dejes de conformarte… ese mismo día empiezas a convertirte en quien sabes que puedes ser
 
Fuente: Generación Escogida

Suscríbete a nuestro boletín de novedades

Te vamos a comunicar lo más destacado.
Solo una vez por semana te enviaremos notas seleccionadas de nuestra web.