En Lucas 10, Jesús visita la casa de dos hermanas. Marta está vuelta loca trabajando en la cocina, preparando todo, estresada. Mientras tanto, María está "sentada a los pies de Jesús, oyendo su palabra". Marta se enoja y le exige a Jesús que mande a María a trabajar. Jesús le responde: "María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada".