Dios tranformará tus lágrimas en abundancia

Lágrimas que caen cuando la fe es probada, cuando el corazón está cansado y cuando parece que Dios guarda silencio.

 

Pero hay algo que muchos no saben: En el Reino de Dios las lágrimas no se pierden.
Cada lágrima que cae mientras sigues creyendo…
cada oración que haces cuando el alma duele…
cada vez que decides no rendirte…
estás sembrando.
 
El mundo piensa que estás perdiendo. Pero el cielo sabe que estás preparando una cosecha. Dios no desperdicia el dolor de los que confían en Él.
Porque hay temporadas donde se siembra con lágrimas… pero esas mismas lágrimas están regando el milagro que viene.
 
La Escritura lo declara: “Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.” Salmo 126:5
 
Hoy puede haber lágrimas. Pero si sigues sembrando en fe…
la cosecha es inevitable.
Escrito por Pst Misael Guerra

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