Tus hijos aprenden de vos

La Biblia no enseña solo a criar hijos. Enseña a formar corazones. Los hijos no nacen con valores formados. Los aprenden viendo, escuchando y observando cada día.

Hace un tiempo un niño preguntó algo simple: “¿Por qué oramos antes de comer?” Podía haber sido solo una costumbre. Pero ese momento se convirtió en una enseñanza.

Porque entendí algo: Los principios no solo se enseñan con grandes discursos. Se enseñan en lo cotidiano. En cómo hablas. En cómo perdonas. En cómo tratas a otros. En cómo buscas a Dios. Porque algún día tus hijos tomarán sus propias decisiones. Y lo que sembraste en silencio… será la voz interior que los guíe. 

 
Timoteo conoció las Escrituras desde niño… gracias a la fe de su madre y su abuela. (2 Timoteo 1:5) 
Proverbios dice: “Instruye al niño en su camino…y aun cuando fuere viejo no se apartará.” (Proverbios 22:6)

Moisés creció en un palacio… pero nunca olvidó quién era su Dios. (Éxodo 2)

Fuente: Generación Escogida

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