La última palabra la tiene Dios

Quizás hoy estás viendo situaciones que te preocupan. Un matrimonio atravesando dificultades. Un hijo que se ha alejado. Problemas económicos. Heridas que todavía no han sanado. Y mientras observas todo lo que ocurre, puede parecer que el problema tiene el control. 

 

Pero recuerda esta verdad: La última palabra nunca la tienen las circunstancias. La última palabra la tiene Dios. 
 
Cuando todos pensaban que la historia de José había terminado en un pozo, Dios dijo otra cosa.
Cuando el pueblo de Israel vio el mar frente a ellos y creyó que no había salida, Dios abrió un camino.
Cuando Marta vio una tumba cerrada, Jesús mostró que la muerte no tendría la última palabra. 
Porque Dios es especialista en escribir finales que nadie esperaba.
 
Él puede restaurar lo que parece roto. Puede reconciliar lo que parece perdido. Puede abrir puertas donde solo vemos paredes. Y puede traer esperanza donde otros ya se han rendido. 
Tal vez hoy tu familia está atravesando una temporada difícil. Pero una temporada no define un destino. Una tormenta no determina el final de la historia. Y un problema no es más grande que el Dios que sostiene tu hogar. 
 
Sigue orando. Sigue creyendo. Sigue confiando aun cuando no veas cambios inmediatos. Porque Dios sigue obrando en lugares que tus ojos todavía no alcanzan a ver.  Y un día mirarás atrás y entenderás que aquello que parecía imposible estaba siendo transformado por Sus manos. Porque la última palabra sobre tu familia... No la tiene la crisis. No la tiene el miedo. No la tiene el dolor. La tiene Dios.
 
Fuente: Generación Escogida
 

Suscríbete a nuestro boletín de novedades

Te vamos a comunicar lo más destacado.
Solo una vez por semana te enviaremos notas seleccionadas de nuestra web.