Es la historia de usurpación, sincronización divina y pago retroactivo más matemáticamente perfecta y satisfactoria de todo el Antiguo Testamento (2 Reyes 8:1-6). Una mujer sunamita, que años antes había apoyado y hospedado al profeta Eliseo, recibe una advertencia del Cielo: "Viene una hambruna sobre el país que durará siete años. Toma a tu familia y vete". Ella obedece a Dios, abandona su mansión, sus tierras y sus negocios, y se va a vivir como extranjera a la tierra de los filisteos.