No ha sido en vano. Tal vez hubo días donde sentiste que nadie reconocía tu esfuerzo. Momentos donde parecía que dabas todo… y no recibías nada.
Pero Dios hoy te dice: “No he ignorado tu entrega.” “No he olvidado tu fidelidad.” “No he pasado por alto tu proceso.”
“De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven.” — Job 42:5
Lo que antes conocías solo por fe… ahora lo vas a experimentar en gloria. Prepárate.
Porque viene una honra que no viene de hombres… viene directamente del cielo.
Dios está a punto de levantarte. De mostrarte favor. De abrir puertas que nadie podrá cerrar. Tu esfuerzo no fue pérdida…fue semilla.
Tu proceso no fue castigo… fue preparación. Y lo que Dios está por hacer en tu vida… será tan evidente que no quedará duda: fue Él.
Sigue honrándolo en lo secreto.
Sigue siendo fiel cuando nadie mira.
Sigue creyendo, aunque no veas.
Porque cuando Dios honra… lo hace en grande.
Publicación de Maritza Sánchez Gómez


