¿Y si el problema no es lo que te falta… sino lo que no estás soltando?

La Biblia no es un libro solo de recibir bendiciones. Es un libro de aprender a soltar.

 

 
El joven rico tenía todo…
pero no pudo dejarlo
para seguir a Jesús.
(Mateo 19:22)
Israel salió de Egipto…
pero Egipto nunca salió de su mente.
(Éxodo 16:3)
 
Hace un tiempo
alguien oraba por algo nuevo…
pero seguía aferrado
a lo viejo.
Hábitos, relaciones, pensamientos…
todo lo retenía
por miedo.
Y nada cambiaba.
Hasta que entendió algo:
No puedes abrazar lo nuevo
si no sueltas lo anterior.
Porque Dios no llena
manos ocupadas.
Si hoy sientes
que estás estancado…
pregúntate:
¿Qué es eso
que aún no has soltado?
Porque lo que retienes por miedo…
puede estar deteniendo
lo que Dios quiere darte.
Y a veces
el avance comienza
con una decisión:
dejar ir.
Fuente: Generación Escogida

Suscríbete a nuestro boletín de novedades

Te vamos a comunicar lo más destacado.
Solo una vez por semana te enviaremos notas seleccionadas de nuestra web.