La Escritura dice: “porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra” (Josué 2:11).
Rahab no solamente creyó con sus palabras; demostró su fe con sus acciones.
Y Dios transformó completamente su historia. Ella fue librada junto con su familia cuando Jericó cayó, y posteriormente llegó a formar parte de la genealogía de Jesucristo.
(Mateo 1:5)“Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí".
La enseñanza es poderosa: Dios puede tomar una vida marcada por un pasado difícil y convertirla en parte de un propósito extraordinario.
No importa de dónde vienes; importa en quién decides poner tu fe.
Publicación de Gracia Eficaz


